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viernes, 5 de septiembre de 2014

Demencia senil y sexualidad

El alma, si trabajamos por ello, no se arruga.  Mantén buenas relaciones sociales, realiza alguna actividad artística como pintar, leer, escribir, bailar, etc. Nunca dejes de estudiar, nunca dejes de desear. Consulta con un psicoanalista tus ideas acerca de la vejez, tus sentimientos frente a los recuerdos, tus pensamientos acerca de la muerte. Mantén relaciones sexuales con frecuencia, que algunas cosas hayan cambiado no quiere decir que no se pueda. Practica un deporte, hazte parte de una asociación o un club que organice eventos o viajes de tu interés. Que no te de miedo el amor, ama y déjate amar. Abandona el rencor, el pasado no existe ya, cualquier intento de venganza es sobre tu propia alma. Nunca es tarde, consulta con un psicoanalista, hay otra forma de vivir la vejez que la demencia, o la tristeza, o la soledad. 


Susana Lorente

Psiconalista – Psicóloga

Tel. 657568874 - 910020568

www.susanalorente.com



jueves, 28 de agosto de 2014

Terapia individual y pareja promoción septiembre


Si no encuentras pareja por más que lo intentas, si solo tienes relaciones esporádicas en las cuales no terminas de lograr una satisfacción, si crees que eres incapaz de enamorarte y no entiendes cómo otros mantienen su amor, si no logras resolver una relación que sólo te produce dolor y disgustos.  Si tienes pareja y las vacaciones no son más que un motivo para comenzar a discutir, o tienes problemas sexuales, dificultades con los hijos, infidelidad, obsesiones, falta de comunicación, no esperes más, consulta con tu psicoanalista.


Susana Lorente
Psicóloga - Psicoanalista
susanalorentegomez@gmail.com
www.susanalorente.com
Cita previa. Atención presencial, telefónica y online

lunes, 11 de agosto de 2014

Relaciones sexuales -impotencia

"Las relaciones sexuales no son más que una de las múltiples expresiones de la vida del sujeto, una alteración de las mismas apunta a una manera patológica de relacionarse con el mundo en general. Un impotente en sus relaciones sexuales será probablemente impotente para determinadas actividades, por ejemplo escribir, hablar en público, etc. La impotencia sexual es sólo un síntoma más, y al tratarlo no podemos olvidar que nos estamos limitando a hacer un tratamiento sintomático, cuando el psicoanálisis nos ofrece un tratamiento etiológico"

martes, 29 de abril de 2014

Mujer y poder

Qué mujer actual no siente una zozobra cuando le aumenta el poder sobre la realidad. Qué hombre actual no pierde la razón frente al espectáculo de una mujer creciendo.

Miguel Oscar Menassa Chamli

lunes, 17 de febrero de 2014

Adicción a la Pareja

Adicción a la pareja

Aunque se suele creer que la adicción solo es a sustancias, tales como drogas, alcohol, tabaco, etc., en realidad la adicción es un complejo mecanismo psíquico que utiliza cualquier objeto.
Por ejemplo, muchas mujeres y hombres permanecen junto a su pareja durante muchos años a pesar de que ésta las maltrata de manera reiterada, psicológica y/o físicamente.  No pueden vivir sin ella y si por alguna razón terminan con la relación, por lo general por decisión del otro, sufren verdaderos síntomas como si de una desintoxicación se tratara. Parece paradójico que esto suceda, es algo incomprensible desde la razón cuando la persona manifiesta su incapacidad para sobrevivir sin el partenaire a pesar de que se es claramente infeliz y desdichada en esa relación y no solo eso, también se es maltratada/o.  Nos encontramos con frases como: “sin él (o ella) no soy nada”, “cada vez que vuelves es como si te murieras. No lo comprendes ni tú”, “no me separo por mis hijos”, “no tengo dinero para irme”, etc.  Muchas pueden ser las justificaciones por la cuales no finalizamos una relación de este tipo, pero tenemos que saber que detrás de todas ellas también hay problemas psicológicos muy importantes y previos a la situación maltratante.
¿Por qué llegamos a esa situación con la pareja?, ¿qué nos mantiene?, ¿por qué nos mostramos adictos a esa persona a pesar del dolor que nos produce?.  Podemos observar desde el psicoanálisis que por un lado se produce un estancamiento de nuestra libido en ese objeto amoroso, como una fijación, cuando en realidad nuestra libido, nuestra energía, debería estar a disposición para poder sustituir esos objetos que nos son perjudiciales por otros más saludables.  
También encontramos un sentido de la propiedad privada bastante perverso, en donde predomina el dominio sobre el otro y la pertenencia: “la (lo) maté porque era mía”. Aunque exista la propiedad privada, no recae nunca sobre las personas, no somos de nadie.  
Por el lado del sometido/a encontramos un fuerte sentimiento de culpabilidad inconsciente que lleva a la búsqueda de castigo.  Pero no se crean, el maltratador no se libra tampoco del incidioso sentimiento de culpa, no en vano muchos de ellos terminan en la carcel en el mejor de los casos. Claramente vemos que alguna cuestión sadomasoquista debe existir. El castigo al contrario de lo que se piensa calma la culpa, y eso alivia al sujeto momentáneamente de sus conflictos inconscientes. El problema es que si alguien nos da una paliza podemos coger nuestras cosas e irnos, pero por desgracia no podemos escapar de nosotros mismos y nuestros propios conflictos volverán a complicarnos la vida si no les damos solución. Por esa razón encontramos muy frecuentemente el caso de mujeres que reiteradamente eligen a parejas que las maltratan, a pesar de que a ellas les gustaría encontrar a alguien que las amara. El asunto es que de manera paradójica, el maltrato puede ser inconscientemente una forma de amor para determinadas personas. 
Como decimos, esto no es algo que sepamos conscientemente, el sujeto suele simplemente padecer los efectos del conflicto, de por sí la adicción al otro puede ser tan fuerte que somos capaces de justificar cualquier acto con tal de mantenerlo como objeto de nuestro amor: “pobre, es que estaba muy nervioso, es que yo no tendría que haberle dicho eso”, “Él me decía que me los merecía. Pensé que quizás tenía razón”. Vemos que es como un tipo de relación amo-esclavo, situación de la cual los maestros nos dicen que uno pierde su vida en ser y el otro en liberarse, el caso es que los dos pierden su vida.
No es tan fácil salir de esta situación, lo saben muy bien las personas que aún están sometidas a alguien o que lo estuvieron en algún momento.  Y es que la implicación emocional, afectiva y sobre todo inconsciente es muy fuerte, tan fuerte como la relación ambivalente de amor y de odio que se establece con las figuras parentales, el padre y la madre. Necesitar de una manera tan extrema a alguien pudo ser una manera del amor, pero no de un amor adulto.
Es por esto que es necesaria la ayuda profesional, para poder pasar de la necesidad de la adicción, a un deseo saludable, más propio del ser humano. El psicoanálisis permite a la mujer y al hombre relacionarse de otra manera con el sentimiento de culpa, ya que sentimiento de culpa tenemos todos, pero podemos tener otra relación con él, diferente a ésta: "Llegué a considerarme una víctima y a sentir lástima de mí misma. Creía erróneamente que todo esto me ennoblecía”. Y también, si lo deseamos, el psicoanálisis nos puede abrir puertas para que nuestra libido no sea prisionera de la necesidad y el amor infantil, característica de las adicciones.

Susana Lorente
www.susanalorente.com


jueves, 13 de febrero de 2014

Objeto de amor, objeto de deseo y objeto de goce

La pareja tiene esta complejidad para nosotros, es objeto de amor, objeto de deseo y objeto de goce, sin embargo en ocasiones esta triplicidad ideal se ve reducida: solo podemos amar y no desear a esa persona, deseamos y gozamos a las personas que no amamos, y si nos enamoramos y comenzamos a amarlas perdemos el deseo por ellas. Son situaciones en donde no podemos combinar esas tres vertientes en nuestra pareja, necesitamos un objeto que sea  exclusivamente de amor y otro objeto que sea exclusivamente de deseo.  Un caso común de esta problemática se ve en hombres que no pueden amar a la mujer que desean, ni pueden desear a la mujer que aman.  Con las mujeres que aman son impotentes al no poder desearlas. Pero ¿por qué no pueden desear a las mujeres que aman?.  Una de las razones por la cual se da esta situación es  que cualquier objeto de amor para estás personas se convierte en un subrogado de la madre y la madre, por Ley, está prohibida. De esta manera el hombre puede amar profundamente a su mujer, pero inexplicablemente para él no puede desearla y solo puede gozar y mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio con mujeres que en alguna medida desprecia. La mujer suele pensar que es debido a ella, que ella no le gusta o que él tiene poco deseo sexual, pero las razones reales son inconscientes. No es una situación irremediable para la pareja, con psicoanálisis es posible que se unan esas tres vertientes en nuestros objetos de amor para una relación más satisfactoria: el amor, el deseo y el goce.

Susana Lorente

www.susanalorente.com


viernes, 3 de enero de 2014

Terapia de pareja - Motivos de consulta


Son varios los motivos por los que una pareja decide consultar a un psicoanalista. En muchos casos los problemas de celos, la insatisfacción sexual, en ocasiones una infidelidad cometida o sospechada por uno de los parteners, a veces el aburrimiento consecuente entre otras cosas por la monotonía, la ausencia de novedades y la falta de deseo, pueden provocar un distanciamiento sentimental agravado por problemas de comunicación. La pareja no se comunica y cuando lo hace siempre acaba en peleas y discusiones, en conflictos conyugales que en la mayoría de los casos trascienden a los hijos, si los hay y a las familias extensas respectivas.

También encontramos habitualmente la necesidad de solucionar problemas sexuales tales como la eyaculación precoz o la impotencia, en el caso de los hombres, o la frigidez y la inapetencia sexual en el caso de las mujeres, trastornos que pueden acontecer ocasionalmente como un hecho circunstancial producido por una situación específica como una depresión post-parto, o por el contrario aparecer en prácticamente todos los encuentros sexuales de la pareja. 

Con la llegada de los hijos muy por el contrario de lo que se piensa, la situación puede tender a complicarse si no se han solucionado los conflictos que les aquejan. Todo el tiempo es para los hijos, ni tiempo para cada uno ni para la pareja, el amor de madre impera sobre el amor de pareja, se deja de tener relaciones sexuales o de manera muy esporádica, y con no mucha pasión y bastante frialdad. La mujer aparentemente se siente completa como madre, aunque nunca está del todo satisfecha. Olvida que también es una mujer. Y el hombre en estos casos suele padecer de fuertes celos, por lo general de manera inconsciente. Se olvidan de que una pareja son dos, de que cada uno debe alcanzar su lugar y su satisfacción, y que los hijos son una parte de la familia, mas no de la pareja. 

Las sesiones con psicoanálisis brindan un espacio que muy difícilmente pueden conseguir solos, porque algo ha de cambiar, nuevas palabras, una nueva ideología acerca del amor, la pareja, el sexo, la familia. Se pueden construir otras maneras de relacionarse más satisfactorias.


Divorciarse es más caro que psicoanalizarse



miércoles, 10 de octubre de 2012

Contárselo o no contárselo

Chez le Père Lathuille (1879), Manet

¿Alguna vez le hicieron la promesa a un hombre, a una mujer, a una persona, de olvidarse de todos los amores y las relaciones que tuvieron en su vida?. ¿Para qué?, para ver si se podían relacionar, para conocer al otro, para enterarse con quién andaban iniciando una relación, sin juzgarlo o compararlo injustamente.  En la clínica de pareja nos encontramos con mucha frecuencia que no, por lo que a la nueva relación es frecuente ver como se le reclama, en la mayoría de los casos inconscientemente, asuntos pendientes, o se le exige que se comporte de una determinada manera que consideramos “buena” a partir de otra relación.  Y no solo eso, sino que también es frecuente observar cómo se piden el uno al otro contarse de sus historias pasadas hasta el más mínimo detalle íntimo, con el pretexto de que para conocerse hay que contárselo todo.  Contarle todo a la pareja deteriora la relación, le genera una exigencia al partenaire que no le compete y no permite descubrir no solo la novedad del otro, sino la novedad en nosotros mismos en esa nueva relación, nos mantiene en palabras anteriores.

“¿A QUIEN SE LE OCURRE CONTARLE A LA PAREJA LO QUE LE TIENE QUE CONTAR A UN PSICOANALISTA?”




lunes, 8 de octubre de 2012

¿Necesitamos o amamos?


The abduction of psyche, de Emile Signol

Amar y ser amado son posiciones diferentes, y no son lo mismo que hacer al otro necesario. No es cierto que cuanto más se necesita al otro más se lo ama, ya que cuanto más se le necesita, más se le somete.  La necesidad del otro produce que nuestra libido se fije o se detenga en un solo objeto amoroso a modo de demanda, una demanda basada en una necesidad que no puede ser satisfecha en su totalidad nunca.  Es más importante ser un sujeto deseante que un objeto de deseo, es más importante amar que ser amado, porque es el ejercicio del verbo amar lo que es necesario, no el otro.

“NO DEBEMOS CALMAR EL HAMBRE NUNCA”.


domingo, 7 de octubre de 2012

EL AMOR Y LAS RELACIONES SOCIALES



Marx dijo que la riqueza del ser humano son sus relaciones sociales. En realidad somos el conjunto de nuestras relaciones sociales, no en vano el dicho popular “dime con quién andas y te diré quién eres”. Y cuando hablamos de relaciones sociales podemos pensar en una, dos, tres, cuatro o muchas más. Algunos podrán decir que no es un problema de cantidad sino de calidad, pero también es un asunt
o de cantidad. Y no es que se esté enfatizando las relaciones múltiples de cualquier manera, ya que podemos tener muchas relaciones pero en realidad comportarnos con todas de manera neurótica, como si fuera una. Un hombre, por ejemplo, puede estar con muchas mujeres, cambiar constantemente de pareja y en realidad no cambiar nunca, porque siempre se está relacionando de la misma manera como con la madre. También hay mujeres que por el miedo a perder, fundado en la ideología de que algo tienen o les pertenece, son capaces de renunciar a sus amistades, a las relaciones sociales, a su trabajo, a sus aficiones, etc., con tal de no “perderlo”. Lo que no se imagina es que ese otro nunca fue suyo y más encima que cuando se enamoraron intensamente él se enamoró de ella precisamente con su mundo, sus relaciones, sus actividades. Cuando ella abandona toda su vida por su amor, algo que paradójicamente también en muchos casos se lo pide él, es despreciada porque ya no es de su interés.

“NO PONER NUNCA DE EXCUSA, EN EL TRABAJO, UN AMOR, PORQUE ME QUITARÁN EL AMOR Y NO ME DARÁN NINGÚN DINERO” .

domingo, 30 de septiembre de 2012

EL AMOR NARCISISTA


No debemos confundirnos tampoco con el amor.  Los amores más intensos y obsesivos en la mayoría de los casos son narcisistas, en el sentido de que “amo” en el otro algo de lo que soy, lo que seré, o lo que fui, o incluso amo en el otro algún o varios rasgos que nos evocan inconscientemente a nuestra madre o al padre,  lo que lo convierte al otro en un subrrogado materno o paterno.  Por lo tanto no amo al otro por él mismo, sino por el reflejo de nuestro deseo pasado, presente o futuro.  El amor no solo es un sentimiento, es una construcción diaria, es un trabajo, es un proyecto en común, una decisión que implica la tolerancia de amar y ser amado, de desear y ser deseado, de gozar y ser gozado. Lacan dijo: “el amor es dar lo que no se tiene a quien no es”, y eso solo puede transcurrir entre palabras, conversando.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Enamoramiento y Amor



El enamoramiento y el amor son dos sentimientos diferentes y sin embargo, muchas parejas los confunden, creyendo que el apasionamiento inicial es sinónimo de un amor puro y verdadero.  Pero cuando la pareja comienza a no concordar con el ideal del amor que se tenía, cuando dejan de ser el príncipe azul o la princesa correspondiente a ese ideal de perfección, se pierde esa intensidad de enamoramiento tan característica, parecido a un estado de enajenación en el que toda nuestra libido estaba puesta en el objeto amoroso, de tal forma que en su forma extrema nos dificultaba incluso el concentrarnos, leer, escribir, trabajar o hasta relacionarnos con otras personas. Darnos cuenta de que el otro es un ser humano, de que él o ella mismos son seres humanos con imperfecciones, no tendría que alejarnos, más bien tendría que ser el inicio de una relación diferente.  Aceptar al otro como semejante y diferente es aceptarnos a nosotros mismos, ese sería un gran paso hacia la construcción del amor. 

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